
Nuestras propuestas
Virginia Bouvet ingresó a trabajar en el subterráneo en 1993, en tiempos de la privatización. Conductora de la línea C, madre de Mar, autora del libro Un fantasma recorre el Subte y actual secretaria de Organización de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro, es también una de las protagonistas de la construcción histórica del sindicato de los Metrodelegados, que contribuyó a fundar en 2008.
Su militancia gremial comenzó pocos años después de su ingreso, cuando fue elegida delegada sindical con apenas 21 años. En plena década de los noventa, en un contexto de fuerte ofensiva contra los derechos de los trabajadores, conoció a Roberto «Beto» Pianelli. Junto a él y a otros referentes, participó de un largo proceso de organización y lucha que permitió conquistar derechos laborales y construir una nueva representación sindical para los trabajadores del Subte.
El próximo 26 de noviembre, el gremio celebrará elecciones para renovar su secretariado ejecutivo. Bouvet encabeza, junto a Néstor Etcheto —referente histórico y actual secretario gremial—, la lista Colorada-Violeta.
En esta entrevista exclusiva con Enfoque Sindical, Bouvet repasa el camino recorrido, analiza los desafíos que enfrenta la organización sindical y comparte su mirada sobre el proceso electoral y las perspectivas del gremio ante la nueva etapa.
Después de tantos años compartidos junto a Beto Pianelli, ¿cómo se transita hoy este proceso sin su presencia?
Fueron meses difíciles sin Beto, sin sus llamados cada mañana, viendo su oficina vacía. Fueron muchos años peleando juntos, construyendo esta organización y compartiendo momentos muy importantes junto a los compañeros. Beto es una figura fundamental, el responsable de traernos hasta acá, pero, sobre todo, fue un compañero que creyó profundamente en la organización colectiva y en la capacidad de los trabajadores para transformar la realidad.
Es raro para mi militar sin Beto. Su ausencia física se siente, y mucho, especialmente en un momento político como el que atraviesa el país. Pero Beto sigue siendo parte de nosotros, de las convicciones que compartimos y del colectivo que ayudó a construir. Es parte de nuestras prácticas y del compromiso que asumimos de continuar defendiendo los derechos laborales, sin recibir ni pretender ningún beneficio personal a cambio, porque es desde esa nobleza que nosotros entendemos esta actividad que es, además, el centro de nuestras vidas.
Creo que la mejor manera de honrarlo es no bajar ninguna de las banderas y defender lo que conseguimos con tanto esfuerzo. Con Beto aprendimos que el éxito no es obra de una sola persona y que en este mundo nadie se salva solo.
Hoy sentimos la responsabilidad de continuar su legado, fortaleciendo el sindicato y manteniendo viva la participación de los trabajadores.
Para estas elecciones se habló mucho de una posible lista unificada, pero se presentan tres listas. ¿Cómo se llegó a este escenario?
No lo sé, lo que puede decirte es que no existieron tantas propuestas de unificación como se dice, lamentablemente fue más lo discursivo que otra cosa.
De todos modos, en ninguna de las elecciones tuvimos una sola lista y tampoco es la primera vez que tenemos tres.
Lo que puedo asegurar es que, de nuestra parte, existió la voluntad de construir una lista que expresara la mayor unidad posible, pero está claro que eso no dependía solamente de nosotros, sino también de la voluntad de los otros actores gremiales.
De hecho, esto que te digo se expresa en los resultados: nuestra lista es la única en la que confluyen varios espacios gremiales distintos, que se unieron y que, a pesar de tener diferencias en algunos temas y miradas, compartimos la convicción de que es posible construir en la diversidad. Nuestra experiencia demuestra que las diferencias no necesariamente son un obstáculo si hay voluntad de alcanzar consensos y construir.
Las otras listas, por el contrario, o se redujeron a su mínima expresión, o se abrieron para presentarse solos, sin crecimiento ni alianzas.
Ahora, más allá que no sea el escenario que propusimos y que hubiéramos preferido, tampoco compartimos una lectura de que esta coyuntura electoral de tres listas nos muestre necesariamente débiles frente a la empresa.
Lo importante es entender que, una vez finalizado este proceso, es fundamental volver a agruparnos rápidamente, como supimos hacer durante todos estos años, porque en nuestra historia quedó demostrado que, cuando se trata de enfrentar ataques a los trabajadores, si respondemos con unidad de acción obtenemos buenos resultados, independientemente de cuántas listas o espacios gremiales conviven hacia el interior de nuestra organización.